jueves, 2 de febrero de 2012

No es sólo fútbol

Decía ayer Simeone, en una de sus comparecencias prepartido a cuatro días del partido, que quiere contar con doce jugadores el domingo. Sabe que el Valencia es rival de altura, que lleva años usurpando un lugar que le debería corresponder al Atleti y que la victoria, de lograrla, nos situaría a cuatro puntos de una tercera plaza que hace tiempo dejó de ser obligación para convertirse en sueño.

Al sueño del milagro recurre el Cholo para solicitar cincuenta mil gargantas, para apelar a la épica y sentirse arropado. Les lanza el reto a sus chicos e invita a la afición a derrotar al frío y calentarse las manos aplaudiendo al Atleti. Es lícito, es lógico, es normal. Todos quieren contar con una afición animosa y animada, con miles de gritos enfurecidos en pos de una victoria, con decenas de miles de corazones encendidos palpitando por un sueño.

Pero si la afición del Atleti ha dejado de ir al fútbol, y eso deberían contárselo a Simeone (si alguien no lo ha hecho ya), no es solamente por la apatía del equipo. Es posible que los jugadores recuperen el ánimo, el ardor, las ganas de batallar y, en definitiva, de jugar al fútbol. El problema no deriva del césped, si no del palco. Si parte de la afición del Atleti ha dejado de ir al Calderón no es porque haya dejado de ser fiel al equipo, si no porque no quiere más atropellos. Todos soñamos, claro está, todos vibramos con cada gol, faltaría más, pero en lo más hondo de nuestro corazón crece una desconfianza tal que nos hace saber que, por muchos goles que anote Falcao, por muchos regates que invente Adrián y por muchos balones a la primera que juege Arda, tarde o temprano dejaremos de aplaudirlos porque tarde o temprano formarán parte de una operación que dejará ánimos apagados y muchos bolsillos llenos. En eso consiste el Atleti de hoy, no es sólo fútbol. La gente no se fía, Cholo, ya podamos ser el doce, el trece o el catorce.

1 comentario:

Alberto M.G. dijo...

Aún así no ha registrado malas entradas el Calderón en los últiomos partidos. Este equipo empieza a funcionar, pero hay algo que nunca cambia, y no está en el césped.

Un saludo.